Mostrando las entradas con la etiqueta La marcha de las Letras. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta La marcha de las Letras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Quince escalas del 25

 

Ulises Velázquez Gil 

Al momento de urdir las presentes líneas, hay dos temas que me salieron al paso: una publicación que compartió Irene Vallejo en sus redes sociales (sobre la inclusión de El infinito en un junco en un listado de los mejores libros en español de los últimos cincuenta años) y, claro, el alud de listados que aparecen por estos días año tras año. Sobre el primero, aunque Irene Vallejo es suspicaz en cuanto a esa distinción, sin decir agua va, corre a buscar dicho listado sólo para enterarse de primera fuente. Respecto al segundo, es natural que, a pocos días -horas, en este caso- de decirle adiós al año, nos entra un fervor por enumerar las lecturas hechas y cuáles generaron un gran impacto en quienes leen. De lo que sí podemos estar seguros es que no hay listados definitivos, y lo que hoy es motivo de orgullo, el día de mañana sea sólo un recuerdo o el espejismo de una tendencia. (Al final del día, el oficio de leer ganará todas las partidas, habidas y por haber.)

Como cada año, y sin picarme de original, comparto aquí los quince libros que suscitaron mi mayor interés en este 2025 en fuga: para reafirmar una constancia lectora, por seguir en la conversación con mis contemporáneos (maestros y compañeros de ruta, colegas todos). Quede en ustedes el acercamiento de primera mano y, aunque esté de más el anuncio, toda omisión o presencia inesperada, es bajo la responsabilidad de quien esto escribe.

POESÍA:

-Ecos de Monte Olimpo (Dreyk Rivas)

-Alucinaciones auditivas (Alejandra Estrada Velázquez)

-Cuerpo roto (Nadia López García)

CUENTO:

-…Es que los monstruos no existen (Adriana Azucena Rodríguez)

NOVELA:

-Alicia nunca miente (Jorge F. Hernández)

-La bondad (Drusila Torres Zúñiga)

-Enterrar dinosaurios (Lilia Ávalos)

ENSAYO:

-Fernando de Fuentes y la lente posrevolucionaria (Norma Sánchez Acosta)

-Alfonso Reyes y los libros: salvación del espíritu (Alberto Enríquez Perea)

-Las nuevas herramientas de la astronomía (Julieta Fierro)

-Caleidoscopio José Emilio Pacheco (Laura Emilia Pacheco)

-La poesía (Fernando Fernández)

MEMORIA:

-Instantes (Gerardo de la Torre)

-Y uno se cree (Jordi Soler)

-Dios fulmine a la que escriba sobre mí (Aura García-Junco)

Aunque merecían figurar en el listado definitivo, digno es mencionar los siguientes libros: La utilidad de leer. Ensayos escogidos de G. K. Chesterton (antología previamente publicada en España por Trama editorial, que este año tuvo su avatar transoceánico gracias al Fondo de Cultura Económica); El alma de las cosas de Gabriela Peyron, que nos recuerda la magia y las historias que esconden los objetos que nos son cercanos; La melodía del tiempo, primera novela del cantautor José Luis Perales (en cuya cuidada prosa se reúnen sucesos y figuras de su natal Cuenca, sazonados con la materia de la imaginación), y las Cartas a Ricardo, de Rosario Castellanos, en la colección Vindictas de la UNAM, y primera de varias publicaciones dedicadas a conmemorar el centenario de la escritora, diplomática y académica. (La mención de todas éstas bien merecerá su post correspondiente.)

Pese a los altibajos que cada año deja a su paso, no me cansaré de refrendar mi ferviente pasión por la lectura, desde la cual siempre saldrán al paso nuevas razones para conversar y en espera de ganarle nuevas partidas por venir. Y aquí me quedo por mientras. 

¡Muchas gracias a ustedes!

 

babelises@hotmail.com 

@Cliobabelis

martes, 31 de diciembre de 2024

De quince a 24

Ulises Velázquez Gil


Año tras año, cuando llega el momento de hacer un balance de las lecturas hechas, siempre me asalta la misma duda: ¿qué libros merecerán la señera mención de mi parte? Reviso, no una, sino varias veces, mi libreta de lecturas, hasta que, en algún momento, se desvele la clave para mi selección definitiva (a final de cuentas, aproximación y reintegro, como con los números de la Lotería Nacional).

Muchas de las lecturas hechas no sólo se circunscriben al material impreso, sino también al encuentro y ulterior conversación con mis contemporáneos, a quienes les debo, además de la grata coincidencia, nuevos datos o aprendizajes con que hacerle frente al siguiente día, en espera de crear, descubrir o de transformar (avatares con que la duda se hace presente).

Como es tradición aquí, allá y acullá, comparto con ustedes mi listado con los quince libros que me maravillaron en este 2024 a punto de irse: del reencuentro a la primera cita, de la promesa postergada a la fidelidad de cuño reciente, quede aquí el óbolo de mi constancia lectora, siempre atenta a recibir aires de otros lares. Finalmente, dejo en ustedes el acercamiento de primera mano, y aunque sobra decirlo, toda omisión o presencia inesperada, es bajo la responsabilidad de quien esto escribe.

POESÍA:

-Xicotepec. Años roble (Aurelia Cortés Peyron)

-Gato por liebre (Claudia Hernández de Valle-Arizpe)

-Lengua hierba. Notas, interrupciones y ejercicios (Diana del Ángel)

-Cuaderno bermejo (Mariana Bernárdez)

CUENTO:

-Los desterrados (Claudia Cabrera Espinosa)

-La sangre de las plantas (Lorena Rojas)

-Despojos (Lola Ancira)

NOVELA:

-¡Te amaba y me chingaste! (Nora de la Cruz)

-Enamorada de la apuesta (Irán Flores)

-Pasado cero (Óscar de la Borbolla)

-La canción detrás de todas las cosas (Gabriela Damián Miravete)

ENSAYO:

-Librovejero (Álvaro Castillo Granada)

-Cuentahilos. Elogio del editante (Santiago Hernández Zarauz)

AFORISMO:

-Un naufragio permanente. Aforismos 2013-2018 (Hiram Barrios)

VARIA INVENCIÓN:

-Trayectoria de las esquirlas (Diana Ramírez Luna) 

Aunque merecían figurar en el listado definitivo, digno es mencionar los siguientes libros: Un informante en el olvido: Alfonso Reyes de Marcos Daniel Aguilar (que nos devela una faceta poco explorada de la obra alfonsina, de dónde surgieron varios de sus libros más conocidos); el Manifiesto por la lectura de Irene Vallejo, cuyas letras no dejan de ganarle batallas al tiempo, y más cuando se pontifica sobre el quehacer del libro; el volumen Tiempo de mujeres, coordinado por Karina Vaquera, que reúne doce artículos y ensayos acerca del papel que juegan las mujeres en diversos campos de la actualidad, y, claro, no podemos dejar de mencionar un libro gratamente esperado: En agosto nos vemos, la novela inédita (e inacabada) de Gabriel García Márquez, quien, como el Cid Campeador, sigue ganando batallas.

Pese a los altibajos que cada año deja a su paso, no me cansaré de refrendar mi ferviente pasión por la lectura, desde la cual siempre saldrán al paso nuevas razones para conversar y en espera de ganarle nuevas partidas por venir. Y aquí me quedo por mientras. 

¡Muchas gracias a ustedes!

 

babelises@hotmail.com 

@Cliobabelis

domingo, 31 de diciembre de 2023

Quince (y más) de 2023

Ulises Velázquez Gil


A diferencia de todos los años, en esta ocasión se me dificultó un poco hacer la selección oficial, debido a que el espacio donde solía publicarla, se perdió por razones que no es necesario explicar; sin embargo, pudo más el placer de leer -y de compartir esas impresiones- que los vaivenes de los últimos meses.

Para fortuna nuestra, en este año se reanudaron las actividades presenciales en las ferias de libro, y, como es natural, a las mesas de novedades llegaron nuevos títulos y autores, y viejos conocidos volvieron a nosotros mediante el acto de releer; en mabos casos, atentos al encuentro con sus nuevos lectores.

Sin faltar a la tradición de cada año (pero en otro espacio), comparto con ustedes mi listado con los quince libros que me maravillaron en este año; en algunos casos destella la experiencia de la primera vez, mientras que otros, marcan un grato reencuentro. Según sea el género de su preferencia, queda en ustedes el acercamiento de buenas a primeras, y toda omisión o presencia inesperada, es bajo la responsabilidad del arriba firmante.

POESÍA:

-Peces de pelea (Moriana Delgado)

-Dorsal (Nadia López García)

-Lenguas de agua (Roberto Acuña)

-La raíz negra de los astros (Nadia Escalante Andrade)

-Luz clave (Claudia Hernández de Valle-Arizpe)

CUENTO:

-Aproximaciones desde el abismo (Jazmín García Vázquez)

NOVELA:

-Maktub (Fanny Morán)

-Una leona rampa en la noche (Héctor Iván González)

-Cochabamba (Jorge F. Hernández)

ENSAYO:

-Cómo recorrer una ciudad sin despertarla (Violeta Orozco)

-Los sueños de mis fantasmas (Irene Vallejo)

-La vibración del silencio. Meditaciones sonoras (Patricia Arredondo)

-Naufragio entre palabras (Mónica Lavín)

-Escribir con el presente: archivos, fronteras y cuerpos (Cristina Rivera Garza)

MEMORIAS:

-Tríptico del Cangrejo (Álvaro Uribe) 

Mención especial merecen las Cartas encontradas (1966-1974) de Rosario Castellanos y Raúl Ortiz y Ortiz, por tratarse de un epistolario harto esperado; Entre vírgenes y hetairas de Beatriz Espejo, en torno a Ramón López Velarde (en este año que se cumplió el centenario de la publicación de El Minutero) y para celebrar el Premio Nacional de Artes y Letras conferido hacia su autora.  Así también La fundación de El Colegio Nacional de Javier Garciadiego Dantan, en ocasión del 80 aniversario de El Colegio Nacional, y, siguiendo con las efemérides de este 2023 a punto de fenecer, Los sueños intactos. Evocaciones de Álvaro Mutis en su centenario, para celebrar al creador de Maqroll el gaviero.

Cada año lo refrendo: mientras persista la pasión por la lectura, siempre tendremos muchas razones para conversar. Y hasta aquí, la presente escala. 

¡Muchas gracias a ustedes!

 

babelises@hotmail.com 

@Cliobabelis

viernes, 31 de diciembre de 2021

2021 en quince


Ulises Velázquez Gil

Cada año, sobra decirlo, al momento de realizar la selección oficial, se dan emociones encontradas, tanto por los títulos excluidos como por los que llegaron a quedarse; al final del día, priman el placer de la lectura y la esperanza de compartir en otro momento aquellas cosas que se quedaron tanto en la mesita de trabajo como en el buró.

A diferencia del año pasado, donde se echaron en falta los espacios físicos para presentaciones y charlas en torno a libros de cuño reciente, en este 2021 se reactivó un poco esa dinámica (con las medidas sanitarias correspondientes) y las mesas de novedades se llenaron de nuevos títulos, en espera de sus nuevos lectores y de integrarse a listados posteriores. En ambos casos -con todo y su modalidad a distancia-, la conversación prosigue y goza de cabal salud.

De infaltable tradición en esta columna en línea, comparto con ustedes mi listado con los quince libros que más me impactaron en el año (dejando en ustedes su posterior búsqueda y lectura, desde luego); también cabe mencionar que en algunos destella la experiencia de la primera vez: tanto en invención como en intención. Novelas gratamente esperadas, compilaciones de cuento que resumen una vida detrás de la pluma y hasta un libro de poesía que encontró su realización definitiva en estos meses de pandémica estampa, por mencionar sólo algunos ejemplos, participan de aquella experiencia. Quede en ustedes conocerla de buenas a primeras, y aunque suene a perogrullada, toda omisión o presencia desconcertante, que recaiga en el firmante de estas líneas.

POESÍA:

-Cancerófoba (Patricia Arredondo)

CUENTO:

-Los grandes hits de Shanna McCullough (Héctor Iván González)

-Después del exilio (Jazmín García Vázquez)

NOVELA:

-Un bosque flotante (Jorge F. Hernández)

-El jardín de las certezas (Diana Ramírez Luna)

-La princesa traicionada (Horacio Saavedra)

-Memorias tullidas del paraíso (Ingrid Solana)

-Niebla ardiente (Laura Baeza)                       

ENSAYO:

-Grados de miopía (Andrea Chapela)

-Gestos del centauro (Marcos Daniel Aguilar)

-Un lugar seguro (Olivia Teroba)

-El lado B de la cultura (Julia Santibáñez)

-Landscapes: escrituras móviles (Fabiola Eunice Camacho)

MEMORIAS:

-Selva oscura (Aline Pettersson)

CRÓNICAS:

-Anacrónicas (José Ángel Leyva)  

Mención especial para Fernando Fernández, cuya constancia lectora nos obsequió La majestad de lo mínimo (en torno a Ramón López Velarde, cuyo centenario luctuoso se cumplió en este año) y para dos nuevos integrantes de El Colegio Nacional, cuyos discursos de ingreso nos recuerdan dos asignaturas pendientes con los días que corren: Las huellas de la memoria y los pasos al devenir de Felipe Leal y El maravilloso mundo de los virus de Susana López Charretón.

Bien se sabe que tanto el primero como el último día de cada año no deja de soltarnos dudas sobre nuestro quehacer con la vida; de una cosa sí puedo estar seguro: que la pasión por la lectura persistirá. Y hasta aquí, la presente escala. ¡Muchas gracias a ustedes!

 

babelises@hotmail.com 

@Cliobabelis 

jueves, 31 de diciembre de 2020

Quince y más del 20

Ulises Velázquez Gil

Hace un año, decía en este espacio, estuve a un paso de ahorrarme este listado, ante ciertas polémicas que flaco favor le hacen a la lectura; gracias al sabio consejo de una colega, finalmente compartí con ustedes mi selección anual. Sin embargo, hay veces en que la historia se pasa de cíclica, y, seguro adivinarán, a este mes no le podía faltar su correspondiente polémica, como la de cierto suplemento cultural, que se pasó de chistosito al decir que este 2020 nos dejó “huérfanos de nuevas novelas” por parte de ciertas plumas que no es preciso mencionar. En alguna parte, no recuerdo si fue en el Twitter, dije que este tipo de rollos suelen darse por gente que, sin tener algo útil por hacer, hace evidente su envidia hacia el éxito ajeno, y que el mejor remedio para ello es, adivinaron, leer, leer y, sobre todo, leer.

Cada año tiene, sabido es, altas y bajas, sucedáneas al paso del tiempo; por desgracia, en este año a punto de fenecer, una misma fuerza inusitada y oscura dio al traste con muchos proyectos, encuentros, sobre todo rutinas, con que lográbamos asirnos al ritmo del mundo. Pero no todo estaba perdido: los libros, con todo y las circunstancias, se erigieron en tabla de salvación ante sucesos inciertos, inclusive hasta el momento de escribir estas líneas.

Como es tradición, comparto con ustedes los quince libros que más me gustaron en el año (con la sola mención de títulos, autores y género, dejando en ustedes su posterior búsqueda y lectura), pero este listado no se haya exento de sorpresas, tales como la inclusión de una grandiosa novela que retomó fuerza, cuarenta y cuatro años después de su publicación.

(Sobra decirlo, pero es necesaria la mención: cualquier omisión o extraña presencia, va por cuenta del firmante de estas líneas. Gracias de antemano.)

POESÍA:

-Isu Ichi/El camino del venado (Nadia López García)

-Perras (Zel Cabrera)

-La vida abierta (Valeria List)

-Pertenecerme entera (Andrea Rivas)

-Esta herida se llama palabra (Alejandra Estrada)  

-El reino de lo no lineal (Elisa Díaz Castelo)

CUENTO:

-Un año de servicio a la habitación (Andrea Chapela)

-Corazones negros (Atenea Cruz)

-El ataque de los zombis (parte mil quinientos) (Raquel Castro)

-Cómo piensan las piedras (Brenda Lozano)

NOVELA:

-Minotauromaquia (Tita Valencia)

-Entre los rotos (Alaíde Ventura Medina)

-Restauración (Ave Barrera)

ENSAYO:

-El lector y sus mundos (Rosely Quijano) 

ENTREVISTAS:

-A través del vaso (Mariana H.)   

Mención especial merecen Vicente Quirarte y Óscar de la Borbolla, quienes transitaron por partida doble en los sucesos editoriales de 2020, tanto en obras de reciente factura (Luz armada, La madre del Metro y otros cuentos) como en reediciones de clásicos suyos (Sintaxis del vampiro, Nada es para tanto/Todo está permitido). Tanto la chispa narrativa de Óscar como la fidelidad memorialista de Vicente coinciden en una presencia indispensable, cuya lectura sugiero en aras de pasar un buen rato.

A un paso de comenzar el 2021, aunque sean muchas las dudas sobre si seguir en el mismo camino, o dar un giro de 180 grados, algo nos une por completo: la pasión por la lectura. Sin importar el lugar (canales de YouTube, podcasts, la página que alberga la presente columna), tengan por seguro que coincidiremos en algo.

Y hasta aquí, la lectura de esta ocasión. ¡Muchas gracias a ustedes!

 

babelises@hotmail.com 

@Cliobabelis 

martes, 31 de diciembre de 2019

Quince para 19

Ulises Velázquez Gil

Antes de hacer escala en el lugar de siempre, permítanme ustedes una pequeña confesión: estuve a punto de ahorrarme este listado e irme en ceros. ¿Por qué? Ante la polémica desatada por la poca inclusión de escritoras y lo sesgado de ciertos listados, me vi algo rebasado y casi declinaba en mi empresa anual.
Gracias a las generosas palabras de una colega escritora (y a una encuesta vía Twitter), resolví seguir en mi empresa anual -ya son varios años en ese empeño, saben- y recordarme que si en algo se diferencia este listado de los demás, es en la sencilla razón de que todo libro es novedoso, sin importar su fecha de publicación; de la mesita de novedades al librero de mi casa (y viceversa), siempre hay un libro que nos remueva el piso, sea para indignarse con el tiempo presente, sea para crear el mejor de los mundos imposibles, retomando una idea de Abel Quezada.
Vuelvo al mismo escritorio atiborrado de libros y papeles, de donde espero encontrar varias claves para el día que viene; sin embargo, las lecturas nunca se hacen esperar, para volverse inevitables pasajeras de mi bolsa de viaje o compañeras del sueño venidero.
A diferencia de otros años, donde no deja de sorprenderme la multiplicación de los libros en mi biblioteca, en 2019 ésta prodigó sus joyas hacia otras partes. (V. gr. Sendas ediciones de Cumbres borrascosas para una gran lectora, que se le quiere desde aquí.) Y al momento de hacer el balance anual, siempre tengo presente aquel postulado de que “una biblioteca no es importante por lo que tiene, sino por lo que comparte”, y al hacer estos listados anuales, lo reafirmo a cabalidad.
Como es tradición, comparto con ustedes mis quince libros más sobresalientes de este 2019 al filo de la despedida, pero con un ligero detalle: sólo mencionaré títulos, autores y género, dejando en ustedes el resto para cuando lleguen a sus manos. Helos aquí.

ENSAYO
-Sustentabilidad ambiental y bienestar social (Julia Carabias Lillo)
-Alberca vacía (Isabel Zapata)
-Caminos cruzados: Cervantes y Shakespeare a 400 años (Hernán Lara Zavala)
-Necesidad de música (George Steiner)
-La literatura comprometida y Jean-Paul Sartre (Héctor Iván González)  
-Jorge en diez o doce pasos (Jorge F. Hernández)
-Tomografía de lo ínfimo (Laura Sofía Rivero)
-El nacimiento de los sistemas planetarios (Estela Susana Lizano Soberón)
-Notas inauditas (Ingrid Solana)

POESÍA:
-Groenlandia (Enzia Verduchi)
-Ecografías (Priscila Palomares)
-El tiempo y sus mastines (Vicente Quirarte)
-Cristales de tiempo (Elena Garro)

NOVELA
-Como caracol… (Alaíde Ventura Medina)

BIOGRAFÍA
-Mecano (Javier Adrados)  

(La advertencia de siempre: si faltaron algunos que a juicio de ustedes son mejores, no me culpen del todo. Al final del día, es como la Lotería, aproximaciones y reintegros. Gracias por comprender.) 
2020 llega con mucha esperanza para quienes hacemos de la lectura fe de vida, y empeñarnos en que hoy debe nacer el siguiente lector de éstas y otras propuestas. Después de todo, es más importante sumar que restar ¿no creen? 
(¡Muchas gracias a ustedes!)

lunes, 31 de diciembre de 2018

Quince sobre 18

Ulises Velázquez Gil

Desde hace ya varios años, en los últimos días de diciembre, el tiempo y la cuenta me llevan hacia el mismo lugar: el escritorio atiborrado de libros, papeles y dos que tres objetos llegados con el año que corre. Para fortuna mía, los papeles se ponen a dieta y los objetos cambian de lugar -hasta de dueño, inclusive-, dejando que las lecturas salgan a flote y pasen, del consabido escritorio al buró, la sala o a mi bolsa de viaje.
Cuando me enfrasco en hacer el listado anual de lecturas, ya no me sorprende tanto la multiplicación de los libros, sino más bien la persistencia de algunos en los lugares arriba mencionados, y cuando llega el momento de hacer corte de caja, vuelven a casa para compartirme sus travesías. Comparto con ustedes los más sobresalientes (al menos, para mí) de este 2018 a punto de partir.
(La advertencia de siempre: si en este listado son evidentes ciertas ausencias, con todo gusto se reciben, sin importar el tiempo. Gracias mil.)

1) Hanami (Cristina Rascón) Sorpresas y desconciertos en el lejano oriente componen este volumen de cuento, de prosa bien cuidada y con amor al detalle, cuya dedicada lectura se vuelve el mejor de los viajes. Para releerse de principio a fin.
2) Fabrica de colores. La vida del inventor Guillermo González Camarena (Carlos Chimal) Las mejores biografías son las que nos hacen despertar en cuanto se llega al punto final; en aras de conocer la vida, obra y milagros de un grandioso inventor, su lectura se vuelve invitación para seguir sus pasos, a la busca del camino propio.
3) La vida por un imperio (Anamari Gomís) Cuando la historia quiere volverse novela, seguir los pasos de uno de sus protagonistas notables se vuelve viaje interior para quienes lo siguen; después de Ya sabes mi paradero, se confirma la maestría como narradora de Anamari Gomís.
4) El niño que fuimos (Alma Delia Murillo) Se dice que “infancia es destino”, pero si ese destino no suele ser el ideal ¿qué hacer? En esta novela, se descubre que, aunque se transite por la misma autopista para salir avante de los altibajos del tiempo, son inevitables las desviaciones que las escalas forzadas. (Mejor leer para conocer.)
5) Grab my pussy! (Mónica Soto Icaza) Amén del humor y de la sorpresa que destellan a cada página, estas historias nos revelan cosas que no se podrían creer a la primera, sin embargo, a medida que avance la lectura, caeremos en la cuenta de que nada es para tanto… ¿o me equivoco?
6) Una amistad literaria. Correspondencia 1942-1959 (Alfonso Reyes/ José Luis Martínez) En todo epistolario, es ineludible la confidencia y el aprendizaje, pero en particular con éste, entre dos autores fundamentales de las letras mexicanas, es recíproco y hasta destellante, en cuanto a proyectos y empresas en común. Por tratarse de Reyes, la tarea es ardua… y apasionante.
7) Funderelele y más hallazgos de la lengua (Laura García Arroyo) Las palabras, se dice, definen nuestra vida, pero su definición rebasa todo diccionario y en este volumen de ensayos se nos hace una invitación por partida doble: conocer y “adoptar” estas palabras queridas por la autora, y pensar en las nuestras, que nos acompañan a cada paso.
8) Orillas (Nora de la Cruz) Para hablar del mundo, reza el lugar común, basta con describir la propia aldea, y en este volumen de cuentos se logra a cabalidad; sin embargo, en estos textos se evidencia aún más el viaje que resta por hacer. En orden de aparición, o al azar, su sola lectura no deja de sorprender.
9) Sonetos y son quince (Julia Santibáñez) De todas las formas poéticas, el soneto siempre genera interés y le gana batallas al tiempo; por el rigor de su estructura, ningún tema le es ajeno y lo vuelve infalible cuando pinta con eficacia un tema del momento. Ante la poesía de instructivos y numeralias, es una bocanada de aire puro… y poético. 
10) Vacía de dioses (Alejandra Estrada Velázquez) Con todo y que sea la primera plaquette de una joven escritora, ya se puede sentir una voz propia, donde el tiempo y sus alegatos no minan su creación poética, sino que le acompañan en el diario oficio de la duda, que lo transforma todo a su paso.
11) Aquellos días (Sue Zurita) Cuando la vida nos depara tiempos no tan halagüeños, es necesario volver al lugar que nos dio vocación y destino, recobrar los pasos dados y seguir en el camino con fuerza renovada. Y esta novela destella en esos afanes.
12) Principia (Elisa Díaz Castelo) La ciencia y la poesía unen fuerzas y afanes para pintar de cuerpo entero los altibajos de su autora, así también sus miradas acerca del tiempo, que luego de escaparse, vuelve al punto de partida para contarnos su lado de la historia.
13) Ensayo de orquesta (Laura Baeza) En este volumen de cuentos, los músicos que conforman una orquesta, además de saber muy bien papel dentro de ésta, también nos comparten el ritmo y la melodía con que se define su vida, vertiginosos a final de cuentas. Un playlist de emociones encontradas, sin lugar a duda.
14) Barranca (Diana del Ángel) Hay dos palabras para describir este poemario: desolación y luminosidad. La primera, al describir un tiempo arrebatado de las manos por sucesos adversos; mientras que la segunda, por mor de la creación poética, nos devuelve parte de ese tiempo, permitiendo el reconocimiento y, por ende, la iluminación. 
15) Arquitectura del fracaso. Sobre rocas, escombros y otras derrotas espaciales (Georgina Cebey) En el vértigo de la excesiva edificación en la Ciudad de México, este libro de ensayos se vuelve visita guiada por los edificios que en un principio fueron promesa de bienestar, y hoy día no son sino los vestigios de una osada presunción. De lectura obligada para arquitectos presentes, pretéritos y futuros. 

[Mención aparte merece Amo y señor de mis palabras (Fernando del Paso), en cuya lectura va mi señero homenaje hacia un ingeniosos y genial escritor -a quien tuve la dicha de conocer, por cierto-, y que eligió 2018 para irse en silencio. Sin embargo, ahí nos queda su obra, a prueba de tiempo.]
A unas cuantas horas de su llegada, 2019 nos espera con nuevas cosas por aprender, compartir y disfrutar, y doblemente cuando se trata de lecturas, las cuales sabrán encontrarnos, y llegado ese momento, aquí estaremos para seguir conversando… y hasta disentir, si se da el caso, claro.
Después de todo, en los listados como en la vida, recordemos muy bien lo que nos dice una canción de Love of Lesbian: “La vida es más fácil, si andas despacio, ¿no ves que nadie llega al fin? Que fuera epitafio del hombre más sabio un ‘yo sólo pasé por aquí’”
(¡Muchas gracias a ustedes!)